Partimos de
Pozo Alcón con dirección al Embalse de la
Bolera. Una vez pasado el Camping Municipal
vemos un cartel que nos indica “EL HORNICO 2
KM”, tomamos ese cruce a la izquierda, y
tras circular durante 7
kilómetros por una pista forestal,
llegaremos a un nuevo cruce que tomaremos a
la derecha y donde tras pasar un puente de
piedra sobre el arroyo de Guazalamanco,
llegaremos a la Casa del Molinillo, lugar
donde dejaremos el vehículo, y desde donde
partiremos hacia nuestra ruta de hoy.
Tras pasar
el puente de la “Cerrada de la Herradura”
sobre el Río Guadalentín nuestro camino
comienza a empinarse, veremos las ruinas del
“Cortijo de la Herradura”, solo quedan
algunos trozos de pared de piedra, nogueras
y poco mas. Si continuamos llegaremos al
“Cortijo de los Tontos” rodeado de encinas milenarias y
enebros. Mirando en la dirección que sube el
camino, se empieza a ver el “Puntal de Ana
Maria” construido en lo mas alto y desde
donde podremos contemplar un precioso
paisaje. Algo más abajo y casi apegado al
paredón de la “Lastra del Sabinal”, podremos
contemplar las ruinas de la caseta forestal
Puntal de Ana María, con su majestuoso roble
centenario en la entrada y donde aún podemos
ver el pozo y el lavadero donde nunca
faltaba el agua.
Bien, una vez en el cortijo “Puntal
de Ana María”, aprovecharemos para
descansar un poquito, recrear la
vista y observar justo debajo el
cortijo de “Las Acebadillas”,
enfrente la caseta forestal de
“Prado Arredondo” y la parte de
arriba de la casa forestal de “La
Yedra” . Desde aquí nuestra ruta se
entrellana y se hace mas cómoda de
andar. A nuestra derecha y antes de
comenzar a descender hasta el río
guadalentín, no encontramos las
ruinas del cortijo “Poyo Tribaldo”, precioso
lugar donde en una placa reza “POYOS
DE TRIBALDO , DONDE NO SE NECESITA
NADA PARA TENERLO TODO”. El descenso
nos llevará hasta el “Rio
Guadalentin” en el “Vado de las
Carretas”
Si el caudal de agua que lleva el
Río Guadalentín nos lo permite,
podemos continuar nuestra ruta aguas
abajo, hasta llegar a la
desembocadura del “Río Gualay”, por
la antigua senda de los
pescadores,(camino oradado en la
roca en el margen derecho, río
abajo), lugar que dará por
finalizado nuestro trayecto y que
sobre nuestros propios pasos
volveremos de regreso hacia nuestro
lugar de origen.